El aislamiento es esencial para contener la viruela del mono

El Hospital de Infectología de Guayaquil tiene un triaje específico para atender casos sospechosos de viruela del mono.

Los pacientes con lesiones en la piel son derivados a un área especial, donde los especialistas son más cautelosos con sus equipos de protección personal. Con guantes, batas desechables, mascarillas y protectores faciales evalúan las condiciones clínicas.

El paso siguiente es tomar dos opciones: ordenar la internación si hay riesgo de gravedad o disponer el aislamiento domiciliario bajo vigilancia de personal de centros de salud, después de tomar muestras para las pruebas
PCR de confirmación.

Crilexis Linares, responsable de hospitalización en Infectología, explicó que en esta casa de salud han atendido a 13 pacientes.

Siete tuvieron resultados positivos a viruela mono y de ellos tres necesitaron atención hospitalaria por entre cinco y siete días.

Durante una charla científica, organizada por la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, la infectóloga dio detalles del protocolo que siguen.

Tienen habitaciones individuales para aislamiento de contacto y respiratorio, donde dan tratamiento por sobreinfecciones bacterianas en la piel o por complicaciones debido a comorbilidades.

El actual brote en el mundo tiene rasgos característicos que también han sido identificados en nuestro país.
Por ejemplo, las pústulas no solo aparecen en rostro, tórax y brazos; las han detectado en genitales, zona ano-rectal y dentro de la boca.

La evolución de las lesiones tampoco es regular durante los 21 días que suelen durar los síntomas.
Mientras algunas se secan y forman costras, otras aún pueden tener líquido. Y por estudios internacionales se conoce que la mucosa bucal y la mucosa rectal pueden concentrar una mayor carga viral.

En el Hospital General Guasmo Sur, también en Guayaquil, un paciente ingresado por viruela del mono tuvo proctatitis (inflamación de la pared del recto), una queratoconjuntivitis (una severa infección ocular) y costras de gran dimensión en cara y tórax.

Paola Vélez, encargada de la sala de Infectología de esta casa de salud, detalló durante la charla científica que tomaron
muestras de las lesiones para un análisis histopatológico.

En el chequeo, un dermatólogo detectó la afectación de queratinocitos, las células de la capa superficial de la piel, por una concentración de células del sistema inmunológico.

Evolución diaria
Cada día, el Hospital Guasmo Sur recibe entre dos y tres alertas por casos sospechosos de viruela del mono. Pero hasta ahora solo tres completaron los criterios para realizar pruebas PCR y dos fueron positivos. Uno fue hospitalizado y otro tuvo seguimiento en casa.

Según reportes globales, la transmisión bordea el 3%. Sin embargo, Vélez aclaró que todo depende del tipo de contacto.

El riesgo para los cuidadores rodea el 50% y por eso los hospitales han dispuesto la autoevaluación diaria de posibles síntomas en el personal sanitario a cargo de estos casos, durante 21 días. En los casos tratados en casa, los familiares estarían más expuestos.

La especialista recomendó algunas medidas, como contar con una habitación exclusiva para el paciente, no usar ventilador ni aire acondicionado para evitar que las partículas virales se dispersen.

Además, se sugiere usar utensilios desechables y colocar la ropa en fundas selladas. En la conferencia se reflexionó sobre la efectividad del aislamiento en domicilios.

Así se pueden medir los riesgos
Hay tres tipos de riesgo. El contacto directo con un paciente, si se tiene la piel lesionada, eleva la posibilidad de transmisión, al igual que estar en contacto directo con aerosoles sin usar mascarilla.

El riesgo es intermedio si hay contacto estrecho entre una piel sana y una piel enferma. Al usar todas las prendas de protección, principalmente una mascarilla con eficiencia del 92%, el riesgo baja.

Sangre, hisopados orofaríngeos y muestras de las lesiones en piel son algunas de las muestras para análisis en laboratorio. El Inspi ha emitido instructivos a los hospitales para la correcta recolección.

El 70% de las fallas en los resultados depende de la calidad de la muestra. Las más efectivas son las de vesículas. En los casos negativos, se realizan otras pruebas para descartar dengue, chikungunya.

Los resultados positivos se reportan en 24 horas y los negativos pasan por análisis diferenciales para determinar la patología. Hasta la semana pasada, se analizaban 86 muestras por sospecha.

Diagnóstico
Hasta el pasado lunes, Ecuador registró 51 casos confirmados de la viruela del mono. Por ahora todos los casos son tratados en las unidades públicas.

Fuente: EC

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