¿Cuándo hay que preocuparse por un dolor de cabeza?

Por estrés, mala alimentación, no usar lentes en caso de necesitarlos o incluso por no dormir bien puede doler la cabeza; sin embargo, hay varios motivos, como un traumatismo craneal o ser positivo en COVID-19, que son de atención prioritaria ya que resultan peligrosos para la salud de la persona.

Cuando el dolor es muy fuerte, la persona que lo padece puede quedar inhabilitada e incapaz de realizar cualquier tarea. Por ello es necesario investigar las razones del dolor para contrarrestarlo, especialmente si comienzas a sufrirlos con frecuencia.

La cefalea es causada por una vasodilatación en la cabeza, es decir, se debe al ensanchamiento de los vasos sanguíneos cerca del cerebro, lo que estira los receptores sensoriales en la pared del vaso y sentimos esa sensación como dolor.

La doctora Anne MacGregor, en un artículo para BBC Mundo, explica que existen varios tipos de dolor de cabeza: tensional, hormonales, hemicráneas, en brotes y las migrañas, farmacológicos. Los dolores que pueden llegar a ser peligrosos, advierte, serían cuando se da por migrañas crónicas o son hemicráneas,ya que en ocasiones se debe a afecciones como un tumor cerebral o una lesión cerebral traumática.

Migraña crónica

Este tipo de migrañas ocurre habitualmente en personas con antecedentes de migrañas episódicas y tiende a afectar un lado de la cabeza o en ocasiones ambos, además puede llegar a ser muy intenso y producir sensaciones pulsátiles.

En ciertos casos llegan a provocar náuseas, vómitos o sensibilidad a la luz y al sonido.

Hemicránea

Esta cefalea es rara y se caracteriza por dolor estrictamente de un lado de la cabeza; puede atacar de forma recurrente. Con respecto al dolor, la hemicránea lo causa de forma moderada con aumentos súbitos e intensos.

Según recoge el portal de Mayo Clinic, los dolores de cabeza causados por la hemicránea continua se relacionan con al menos una de las siguientes características:

  • Ojos enrojecidos y llorosos del lado afectado
  • Congestión nasal o catarro
  • Caída del párpado o estrechamiento de la pupila
  • Sensación de desasosiego

Si la cefalea no es por una enfermedad preexistente o en específico, pueden ser las siguientes causas:

  • No dormir bien, de 7 a 8 horas
  • Dormir más del tiempo recomendado
  • Un desequilibrio de endorfinas
  • Estrés
  • Cambio brusco de clima
  • Exceso de consumo de bebidas alcohólicas
  • Ronquidos
  • Depresión
  • Presión arterial alta

Además, si está acompañado de fiebre, rigidez en el cuello, desorientación, convulsiones, visión doble, debilidad, entumecimiento o dificultad para hablar, recuerde que obligatoriamente debe consultar con su médico de cabecera sobre sus síntomas antes de automedicarse, especialmente para descartar que no sea coronavirus.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *