El candidato presidencial Carlos Sagnay, habla en su plan de gobierno de un programa de vivienda con bajas tasas de interés y a largo plazo

El plan de Carlos Sagnay de la Bastida, candidato presidencial de Fuerza Ecuador (FE)Lista 10, se basa en siete postulados: justicia, orden, educación, salud, seguridad, oportunidad y prosperidad.

Sin embargo, en el documento de diez páginas presentado al Consejo Nacional Electoral (CNE) no los desarrolla puntualmente. A continuación las propuestas principales:

Crecimiento económico basado en la reducción de las tasas de interés, el congelamiento de los impuestos y su gradual reducción, incluyendo la eliminación de impuestos en nuevos proyectos durante los primeros cinco años. Estas medidas provocarán la creación de empleo especialmente en el sector privado, lo que reducirá la tasa de desempleo y reducirá la delincuencia que es producto de la desocupación y la pobreza.

Eliminación de los procedimientos burocráticos costosos que actualmente impiden al potencial empresario iniciar sus negocios y la creación de riqueza será inmediata. Creación de la Red de Solidaridad contra el Desempleo y la Pobreza, a la que aportarán empresarios, empresas nacionales e internacionales que funcionen en el país, que servirá para capacitar a artesanos, microempresarios, agricultores y otros.

Creación de la Agencia Nacional de Desarrollo (Andes) unificando bancos estatales con las empresas que fomentan actividades comerciales del país como Proecuador.

Un plan de vivienda con tasas de interés bajas, con hipotecas módicas y a largo plazo (25 años) que permitirá que los ciudadanos obtengan casa propia pagando alícuotas mensuales pequeñas. Para la realización de este objetivo hará negociaciones con diferentes bancos nacionales e internacionales.

Administración eficiente del Estado. Plantea evitar las privatizaciones y convertir a las empresas del Estado en negocios boyantes.

Modernizar el sector público, separando las funciones de formulación de políticas -que corresponderá a los ministerios- de la función ejecutiva.

Eliminar el déficit de alrededor de $ 9.000 millones del 2020, que se estima subirá a $ 16.000 millones en 2021, reduciendo los costos, primero bajando las tasas de interés, y segundo con una planificación fundamentada en un presupuesto con base cero, que eliminará el elemento de la coima de 30% incorporado en el presupuesto 2020 y los sobreprecios que se arrastran de años anteriores.

Incentivar la inversión extranjera directa en compañías de riesgo compartido con empresas nacionales.

Impulsar las bolsas de valores locales y el cooperativismo como alternativa de financiamiento.

Convertir a Petroecuador en una empresa eficiente; ofrece una política de recuperación de la producción petrolera y de las reservas. Se revisarán los contratos petroleros y otros contratos del Estado y se reformarán aquellos que se hayan firmado en condiciones de desventaja para el país.

Auditoría a la deuda externa, la dolarización y la sucretización de la deuda con una comisión independiente e imparcial que revisará las negociaciones realizadas por diferentes gobiernos incluyendo el actual, y se dará impulso a la Unidad de Investigación Financiera.

Con respecto a la seguridad, propone penas más fuertes, especialmente para los reincidentes, y el cumplimiento de ellas será en su totalidad.

En cuanto a la lucha contra la corrupción, se recuperarán los dineros robados y se impondrá la cadena perpetua para los corruptos.

Despolitización de la administración de la justicia.

En la Asamblea Nacional, plantea reducir el número de asambleístas, asesores y prebendas.

El Consejo Nacional Electoral se convertirá en un ente en el que los ciudadanos puedan confiar, a través de una reforma al Código de la Democracia.

Se consultará al pueblo cuando haya casos de “bloqueos” de parte de la Asamblea Nacional.

Se destinará los mayores presupuestos de la historia nacional a educación y salud.

Se introducirá el estudio de Moral, Cívica, Historia y Ética en las escuelas, colegios y universidades.

El bono de desarrollo humano será convertido en un bono productivo. Dice que conservará los subsidios existentes.

Modernización de hospitales con inversión en mantenimiento y equipos y se crearán nuevos hospitales para cubrir las necesidades de los ciudadanos.

No se incrementarán las aportaciones de los afiliados ni el número de años para jubilarse; dice que una vez conseguida la reactivación económica del país, se revisarán las pensiones de los jubilados hacia arriba hasta lograr una digna. Se revisará el pago de la deuda del Estado al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), determinando exactamente el monto y se hará con una transferencia de un banco estatal.

Se revisará la Convención por los Derechos del Mar o Convemar, y se firmarán tratados comerciales con todos los países del mundo, buscando que las negociaciones beneficien a todos los ecuatorianos.

Se dará a los emigrantes las condiciones necesarias para que vuelvan y se unan a sus familias. Podrán ingresar al país con todos sus bienes y capitales y no se les cobrará impuestos.

Creación de un comité interinstitucional nacional e internacional emergente de Educación Ambiental sobre nuestras responsabilidades en el cambio climático del Ecuador y del planeta, con una política de Estado y la posible inclusión de los ocho países de la Cuenca Amazónica, aportantes del 50% de oxígeno y de agua dulce del planeta, y será integrado por ambientalistas que tendrían funciones de negociadores de venta de bonos no emisores de CO2.

Esta vez a Carlos Sagnay lo acompaña como candidata a vicepresidenta Narda Ortiz Roa, quien nació en Esmeraldas, pero ha vivido 20 años en Quito y fue candidata a concejal del Municipio de Quito por el Partido Social Cristiano.

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