¿Qué alimentos interfieren en la acción de los antibióticos?

Para que un antibiótico sea efectivo es sumamente importante tomarlo en la dosis y la frecuencia justa. Además, es crucial evitar ingerirlo en combinación con determinados alimentos o productos que podrían derivar en un efecto adverso.

Ejemplos de alimentos que no deben mezclarse con antibióticos

 Alcohol: cuando una persona está tan enferma que necesita ser medicada, debería evitar beber alcohol. La combinación con algunos medicamentos podría resultar peligrosa, explica Thomas Löscher, de la asociación de internistas alemanes. El alcohol puede reforzar o debilitar el efecto de una medicación. También puede suceder que la medicación potencie el efecto del alcohol.

«El metronidazol, que se utiliza por ejemplo para las infecciones vaginales e intestinales, puede tener efectos colaterales como dolor de cabeza, náuseas y vómitos si se los combina con alcohol», advierte el especialista en Medicina Interna y enfermedades infecciosas.

– Lácteos: La leche y los productos lácteos son un clásico de los alimentos que interfieren con los medicamentos, en particular a raíz del calcio, que «reduce el efecto de todas las medicaciones», explica Ursula Sellerberg, de la Cámara de Farmacéuticos de Alemania.

Esto ocurre en especial en el caso de los antibióticos, ya que «algunas de las sustancias se combinan en el intestino con el calcio y forman complejos moleculares que son tan estables que no pueden atravesar la pared del intestino».

Eso hace que la medicación no pueda ser metabolizada y, por ende, sea expulsada del organismo sin tener ningún efecto. Esto sucede particularmente con los antibióticos del tipo de la tetraciclina y las fluorquinolonas. Sellerberg recomienda no ingerir productos lácteos ni dos horas antes ni dos horas después de la medicación.

Después de todas estas recomendaciones, continúa pendiente una pregunta central: ¿Cuál es el mejor momento del día para tomar una medicación? ¿Antes, durante o después de las comidas?

No existe una máxima general, según Sellerberg. La ampicilina, por ejemplo, debe ingerirse en ayunas, es decir entre 30 y 60 minutos antes de comer.

La minociclina, durante un almuerzo libre de lácteos. El Axetil cefuroxima, después de una comida importante.

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