Seis preguntas para entender a la nueva variante del coronavirus

Países como Francia, Polonia, Suiza, Rusia, Colombia, Uruguay y Chile decidieron reforzar las medidas de restricción de la movilidad debido a la nueva variante del coronavirus, que se detectó en Reino Unido. El cierre de las fronteras o la suspensión de viajes de personas que provengan de allí fueron las principales medidas adoptadas a pocos días de finalizar el 2020.

Desde septiembre, los científicos londinenses estudian esta una variante. Al parecer es más contagiosa que otras, pero no tan letal o mortal. Sin embargo, ha generado alerta mundial, principalmente, por la ocupación de las camas en los hospitales.

En Ecuador, en donde se reportaron 206 257 casos hasta ayer, domingo 20 de diciembre del 2020, no se ha encontrado esta mutación, según las muestras analizadas.

¿Por qué preocupa esta nueva variante?

Se la conoce como B.1.1.7 y se cree que se produjo por tres razones: replicación genómica imprecisa, variación genómica por inmunorespuestas del huésped y recombinación genética o intercambio del material de este con otros virus. Esto último no es tan probable, explica César Paz y Miño, genetista y director del Centro de Investigación de Genética y Genómica, de la Universidad UTE.

¿Por qué mutó tan rápido?

Se cree que fue porque un paciente con una infección prolongada dio lugar a que el SARS-CoV-2 pasara por un periodo de evolución rápida, con múltiples variantes compitiendo entre sí. De las 17 mutaciones, ocho están en el gen o en la proteína ‘spike’ (también conocida como S). Esta facilita la capacidad del virus de unirse a los receptores ACE2, señala Esteban Ortiz, salubrista y docente de la Universidad de Las Américas (UDLA).

¿Es más contagiosa y letal?

De lo que se conoce es el 70% más contagiosa, pero al parecer es menos letal (mortal). «Aunque falta estudiarla más para conocer otros detalles», señala el genetista Paz y Miño.

¿Qué pasará con las vacunas?

Los expertos coinciden en que la vacuna sí servirá para generar inmunidad. Sin embargo, consideran que se requiere más información. «La proteína S es el objetivo de las vacunas, pero los anticuerpos que generan reconocen varias regiones de la proteína S (spike), y es poco probable que una mutación altere la efectividad de las vacunas», destaca Estefanía Espín, docente y magister en biotecnología biomédica, en su cuenta de Twitter.

¿Qué tipo de estudios deben realizarse?

Para analizar este tipo de cambios se debe secuenciar el genoma. Hasta el momento, la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) ha tenido buenas experiencias sobre el tema. Hasta este lunes 21 de diciembre del 2020 se han realizado 107 estudios del microorganismo.

¿Es normal que estos patógenos muten?

Es lo más usual porque es lo que hacen los virus: mutar, mutar y mutar. Hasta ahora se han identificado miles y miles de nuevos mutantes, incluyendo más de 4 000 en la proteína S. Lo explicó Patricio Reyes, intensivista del Hospital Gustavo Domínguez y director médico de Clínica Santiago, de Santo Domingo de los Tsáchilas.

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