Este 28 de noviembre inicia el Adviento, en el año litúrgico de la Iglesia Católica.

El Adviento es el comienzo del Año Litúrgico, empieza el domingo 29 de noviembre y termina el 24 de diciembre. Son los cuatro domingos anteriores a la Navidad y forma una unidad con la Navidad y la Epifanía.

El término «Adviento» viene del latín adventus, que significa venida, llegada. El color usado en la liturgia de la Iglesia durante este tiempo es el morado. Con el Adviento comienza un nuevo año litúrgico en la Iglesia.

El sentido del Adviento es avivar en los creyentes la espera del Señor.

Se puede hablar de dos partes del Adviento:

Primera Parte

Desde el primer domingo al día 29 de noviembre, con marcado carácter escatológico, mirando a la venida del Señor al final de los tiempos;

Segunda Parte

Desde el 17 de diciembre al 24 de diciembre, es la llamada «Semana Santa» de la Navidad, y se orienta a preparar más explícitamente la venida de Jesucristo en las historia, la Navidad.

Las lecturas bíblicas de este tiempo de Adviento están tomadas sobre todo del profeta Isaías (primera lectura), también se recogen los pasajes más proféticos del Antiguo Testamento señalando la llegada del Mesías. Isaías, Juan Bautista y María de Nazaret son los modelos de creyentes que la Iglesias ofrece a los fieles para preparar la venida del Señor Jesús.

La Iglesia Católica, como en otras recordaciones del año litúrgico, vive cada momento con un simbolismo especial.

Por ejemplo, la vestimenta del sacerdote es de color morado.

Corona de adviento

En muchas casas de católicos vemos también que antes de Navidad ponen como centro de mesa una corona con velas. Además de ser un elemento decorativo, esta corona anuncia que la Navidad está cerca y debemos prepararnos, recoge el portal EWTN.

«La costumbre es de origen pagano, esta corona representaba el ruego al sol para que regresara con su luz y calor durante el invierno. Los cristianos, para prepararnos a la venida de nuestra LUZ y VIDA, la Natividad del Señor, aprovechamos esta Corona de adviento como medio para esperar a Cristo y rogarle infunda en nuestras almas su luz», reseña el medio de comunicación católico.

Velas

Las cuatro velas que se colocan en la corona representan los cuatro domingos de Adviento. La primera, segunda y cuarta vela que se encienden son de color morado, que representa el espíritu de vigilia, penitencia y sacrificio que debemos tener para prepararnos adecuadamente para la llegada de Cristo. El tercer domingo se enciende la vela rosada, color que representa el gozo que sentimos ante la cercanía del nacimiento del Señor. El día de Navidad las velas moradas son substituidas por otras de color rojo que simboliza el espíritu festivo de la reunión familiar, destaca la publicación.

También hay quienes las sustituyen por velas rojas y en el centro se coloca una vela blanca o sirio simbolizando a Cristo como centro de todo lo que existe.

Mientras que la luz de las velas simboliza la luz de Cristo.

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