Enfermera roba la tarjeta de crédito de un paciente que muere de coronavirus, hace compras y pone gasolina

Mientras Anthony Catapano, un anciano de 70 años, luchaba contra el coronavirus para seguir con vida, su enfermera Danielle Conti se aprovechaba de él: usaba la tarjeta de crédito de su paciente para gastos personales.

A principios de abril, la enfermera hacía la ronda diaria en el Hospital de la Universidad de Staten Island North en Nueva York (Estados Unidos) cuando decidió aprovecharse de la situación de Catapano, que usaba un respirador artificial y estaba postrado en una cama. Todo esfuerzo fue vano: el anciano moriría el 12 de abril.

Tres días antes, Conti había usado la tarjeta para poner gasolina en su automóvil y comprar en un supermercado, informó Daily News sobre el caso.

“No creo que nadie pueda haberle hecho esto a alguien que estaba luchando por la vida”, dijo Tara Catapano, hija del paciente fallecido. “Es un ser humano despreciable”, agregó sobre la enfermera.

Conti, la enfermera de 43 años, fue arrestada por el caso.

Mientras tanto, hay casos similares en Ecuador. A inicios de mayo, el hijo de una paciente fallecida por coronavirus en el hospital Los Ceibos del IESS de Guayaquil, denunció que el celular de su madre fue robado por un funcionario del centro de salud, según el vástago, esta persona se había tomado fotografías con el mismo teléfono móvil.

En ese mismo hospital. En el mes de abril, los familiares de Augusto Itúrburu, periodista deportivo de Diario El Telégrafo, quien falleció el 15 de abril a causa de covid-19, denunciaron la pérdida de sus pertenencias en el Hospital Los Ceibos, donde estuvo internado 23 días. Además, de la pérdida de reloj, anillos, billetera y celular -en la casa de salud aducen que todo fue quemado-, los familiares señalan que supuestamente vaciaron una cuenta bancaria. El periodista manejaba la tarjeta de la cuenta de su padre y le hacía los retiros, de donde se sustrajeron más de USD 600, más lo acreditado en la quincena de abril por su jubilación, indicaron el familiar.

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