Familiares de fallecidos denuncian cobros extras para sepultar a sus parientes

La demanda de féretros ha aumentado, generando escasez y que los pocos que están disponibles sean vendidos hasta en 1.500 dólares. Ante esto, la empresa privada donó mil urnas de cartón para que sean entregadas gratuitamente en los cementerios. 

Pero tener un ataúd no significa que el cuerpo será enterrado al momento deberá esperar luego de los que actualmente están aguardando su turno. El olor dentro del camposanto es insoportable, debido al intenso sol que ha empezado a descomponer los cuerpos. 

Algunos de los usuarios aseguran que pese a tener pagado en su totalidad una tumba, les están cobrando por abrir los espacios y poner las lápidas. Quienes no cuentan con el dinero, tienen la opción de que los mismos familiares con pico y pala abran el espacio en la tierra para su pariente. 

Mientras tanto el levantamiento de cadáveres en casa está volviendo de a poco a la normalidad. La mañana de este lunes, personal de criminalistica, retiró el cuerpo de una persona que murió en su domicilio durante la madrugada, en el centro de Guayaquil. 

Desde que inició la emergencia sanitaria por COVID-19, según datos de las autoridades, se han retirado de domicilios 300 cuerpos, la mayoría fallecidos por insuficiencia respiratoria e infartos, casos considerados como sospechosos de coronavirus.

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